Beneficios de la fisioterapia en pacientes con fibromialgia

En este artículo vamos a hablar de qué es la fisioterapia y cuáles son los principales beneficios que los pacientes aquejados de fibromialgia van a obtener de ella y del ejercicio físico. Para ello antes de nada, vamos a hablar brevemente sobre qué es la fibromialgia y cuáles son sus principales síntomas.

La fibromialgia, es la denominación que recibe un conjunto de síntomas, se manifiestan a través de dolor en los músculos, ligamentos y tendones. Por lo tanto, la principal característica es el dolor musculoesquelético y la sensación dolorosa a la presión de una serie de puntos específicos a lo largo del cuerpo. Afecta en torno al 2%-6% de la población, siendo las mujeres las principalmente afectadas. Existe por lo tanto una alteración de la percepción del dolor (hiperalgia), rigidez en los movimientos matutinos, principalmente de manos y pies y parestesias en las manos.

El 90% de los pacientes de fibromialgia cursan con cansancio, entre el 70-80% con trastornos del sueño y alrededor del 25% sufren ansiedad y depresión. La fisioterapia por su parte es, según la definió la OMS, “el arte y la ciencia del tratamiento por medio de ejercicio terapéutico y agentes físicos como el calor, el frio, la luz, el agua, el masaje y la electricidad.

Además, la fisioterapia incluye la ejecución de pruebas eléctricas y manuales para determinar el valor de afectación y fuerza muscular, pruebas para determinar capacidades funcionales, la amplitud del movimiento articular y medidas de la capacidad vital, así como ayudas diagnósticas para el control de la evolución”. Ahora bien, llegados a este punto hablaremos sobre los beneficios que tanto el ejercicio físico como el ejercicio terapéutico tiene para los pacientes con fibromialgia.

Éste ayuda a:

  • Disminuir la fatiga.
  • Aumenta la calidad de vida.
  • Favorece la adherencia a los tratamientos.
  • Mejora el estado de ánimo.
  • Contribuye a una mejoría de las alteraciones psicológicas.
  • Mejora la función física y la capacidad vital.
  • Mejora el pronóstico de las enfermedades.
  • Disminuye la recurrencia de las enfermedades.
  • Disminuye la mortalidad.

La propia fibromialgia, el efecto acumulativo de la polimedicación farmacológica y sus posibles efectos adversos y el desacondicionamiento físico generan un cuadro de fatiga, la cual se perpetúa debido a los hábitos sedentarios. La American College of Sport Medicine, recomienda realizar 150 minutos a la semana de ejercicio físico aeróbico (andar, nadar, ciclismo…), 75 minutos de intensidad moderada/alta de resistencia muscular (trabajo específico de fuerza), y por último practicar todos los días estiramientos. El fisioterapeuta será quién evaluando al paciente y su situación basal, realice la prescripción de un programa de ejercicio terapéutico progresivo personalizado. Para concluir citaremos a Bernstein, quien en 2010, llegó a la conclusión de que cuantas más horas pasamos sentados mayor es el riesgo de muerte. Por lo tanto el ejercicio físico es de vital importancia para el mantenimiento de una calidad de vida óptima independientemente de la intensidad con la que lo realicemos.

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