Mi historia, Ángeles Robles Alcántara

Hoy os voy a contar mi historia, la historia de una niña que con 17 años le dicen tienes fibromialgia.

Todo comenzó con una odisea de médicos desde los 11 años, traumatólogos, neurólogos, rehabilitadores hasta que un día unos de los traumatólogos que me vio me dijo Ángeles yo no veo nada en las pruebas médicas te voy a mandar al reumatólogo. El día del reumatólogo llegó, yo iba con mi madre, y la doctora empieza a reconocerme, me hace muchas preguntas como si duermo mal, si tengo cansancio 24 horas al día, pasa un rato y me da el temido diagnóstico: tienes FIBROMIALGIA. Yo en ese momento no sabía ni qué enfermedad era ni que me podía pasar, pero ella decide darme el alta y me receta todas los analgésicos y antidepresivos que se le ocurrió. Ese 17 de mayo de 2014 empieza mi calvario. Busqué mucho por internet, busque asociaciones en mi pueblo que me ayudaran y por ello encontré a ALFIEL que me ayudaron y me abrieron sus puertas y me sentí muy bien porque todo el mundo me entendía y allí había más personas como yo. Para mí fue muy difícil entender que había veces que no podía salir con mis amigos, que me levantaba rendida, que las noches eran una pesadilla, que en clase no me podía concentrar, que tenia lapsus de memoria, que me dolía que mi madre me abrazara con mi edad esto era muy difícil para mí porque mis amigas, mi familia no comprendían que me pasaba.

También el problema está en los médicos que les dices los síntomas que tienes y que cada vez son más y te limitan más y solo te contestan que en las pruebas no sale nada y te mandan pastillas y pastillas, el otro gran problema de esta enfermedad es que la sociedad y tu entorno no te entienden, no te comprenden te toman como si te inventaras los dolores porque no quieres ir a clase o no quieres salir o ir a trabajar para mí eso fue lo más duro sentirme incomprendida por la mayoría de personas pero bueno el tiempo pasa y te vas haciendo a ello. Después pasados los meses un nuevo síntoma aparece en mi vida que es una pérdida de agudeza visual, porque sí señores, la fibromialgia afecta a la vista pero para llegar a este diagnóstico me tiré dos años de un médico a otro médico, médicos de pago porque en las pruebas médicas no sale nada pero yo sigo perdiendo visión, en esos momentos otra vez mi vida se derrumba tengo que dejar bachillerato que tanto me había costado llegar.

Me meto en un bucle que no sé qué hacer, estoy perdida y me pregunto ¿porque a mí? pero como mi madre me dice siempre lo que no te mata te hace más fuerte y mi diagnóstico llegó hace muy poquito donde me dicen Ángeles tienes un espasmo muscular en el ojo a causa de la fibromialgia, tu músculo está en tensión siempre y no se relaja, en ese momento sientes alivio porque dices bueno es un tratamiento complicado pero son buenas noticias, pero dices y piensas, que síntomas más me traerá la fibromialgia, como será mi futuro, esto acabara algún día, a cuántos médicos iré y me dirán tienes fibromialgia, qué quieres y cuánto dinero tendré que pagar en la medicina privada para que me hagan caso y me pongan un tratamiento adecuado. Ahora tengo 22 años estoy estudiando lo que tanto había soñado aunque tengo fibromialgia y una discapacidad visual, no hay que rendirse nunca y ser más fuerte que la enfermedad y salir, entrar y hacer tu vida dentro de los límites de cada uno. La fibromialgia es una enfermedad que se vive en silencio y yo creo que toda la sociedad debe saber que existe, que un día te puede tocar a ti o a alguien cercano, que no nos inventamos nuestros dolores y que nos traten con empatía y como personas.

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